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Carlos Pérez Medina, “Curro”, nació el 2 de Septiembre de 1985 en Madrid, y su primera experiencia en el mundo de la música fue en el Colegio Británico de Madrid, cuando decidió comenzar a tocar el saxofón: “ era lunes por la tarde y como todos los años se celebraba el Spring Concert, un concierto donde todos los músicos del colegio demostraban su talento, y allí estaba yo un año más esperando algo interesante y novedoso que me animase a unirme a ellos, y entonces la Big Band comenzó a tocar In the Mood, de Glen Miller, y fue entonces cuando tuve muy claro hacia donde debía dirigirme musicalmente. Le dije a mi madre: mamá, quiero tocar el saxofón”.
Desde entonces ha participando en numerosos concursos de jazz y blues con la big band (en la Sala Honky Tong, por ejemplo) y con la orquesta del colegio, con la que tocó por ejemplo en la Sala Clamores de Madrid. Continúa formándose en la Escuela Municipal de Música de Alpedrete, comenzando también sus estudios de percusión a cargo de Luis Miguel García, y es asimismo integrante de la Banda Sinfónica de Alpedrete y colabora con la Banda de Música “Padre Soler” de El Escorial y con la big band de la Escuela Creativa de Madrid. Diplomado en Magisterio de Educación Infantil y Lengua Extranjera por el Centro Superior de Estudios Universitarios La Salle de Aravaca (Madrid), actualmente trabaja como maestro de inglés de niños de segundo de primaria en el colegio Los Sauces (Torrelodones). Ha cursado asimismo dos años de Comunicación Audiovisual, y estudió durante un año en la Escuela Música Sotomesa de Madrid, además de haber pertenecido el grupo de funk Put on blues. Entre sus influencias musicales cabe citar la importancia del blues y el jazz, así como la música de los sesenta y setenta, entre las que destacaría a Glen Miller, Ella Fitzgerald o Charly Parker entre otros: “es algo inexplicable lo que se siente con este estilo de música; estás esperando ese momento en el que llega tu improvisación, te levantas, miras al público y tu mente se queda en blanco, pendiente únicamente de tu instrumento, con los ojos cerrados esperando que los aplausos te hagan despertar”.
Carlos es también un gran aficionando de los ritmos latinos y el flamenco, y sus gustos musicales van desde la música clásica hasta el rock puro, de donde según afirma puedes aprender mucho: “pienso que la música debe ser información que recibimos de forma siempre positiva, te puede gustar más o menos un estilo pero de todo se aprende y nunca se sabe lo que uno puede llegar hacer dentro de la música”.
Su vida gira en torno a su familia, sus amigos y la música, de forma que ésta juega un papel muy importante en la vida de Carlos. Además, pertenece a la charanga “Los Janeiros”, donde se divierte tocando con sus amigos: “la charanga es algo donde musicalmente aprendes mucho de la gente con la que tocas, pero sobretodo aprendes a convivir con personas fantásticas y, para qué nos vamos a engañar, también lo pasamos muy bien, quizá demasiado...”
Es gran aficionado al fútbol, y en sus ratos libres le gusta hacer deporte y salir a correr por el campo. También le gusta ir al cine, y hablando con él nos ha contado que si tuviese que elegir una película elegiría “El resplandor”: “sé que me muero de miedo pero la tensión que eso produce me llega a gustar jajajaja”.
Carlos es una persona a la que le gusta ayudar a los que le rodean, se preocupa por su familia “aunque en ocasiones te sacan de quicio” y por ver disfrutar a sus amigos: “en las fiestas que hacemos intento que la gente se lo pase muy bien, eso me hace sentir bien y me hace muy feliz, aunque yo también me lo paso bien, eh!!”. Por último, este alpedreteño destaca que es un gran aficionado al refranero español, y entre sus citas comunes cabe destacar: “como decía mi abuela, a quien madruga ciento volando y más vale prevenir que pájaro en mano”. |
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